Música para una boda

Érase una vez un príncipe que conoció a su princesa por televisión y terminó casándose con ella. Érase un compositor, del más exitoso grupo de pop español de todos los tiempos, al que le encargaron ponerle música a la historia, así que eligió violines y viento para darle un aire de cuento a una increible melodía.

La historia no ha terminado aún, pero seguro que Nacho Cano respira más tranquilo después de haber oído los halagos que los protagonistas del cuento, Felipe y Letizia, le han dedicado a su música, regalo del Ayuntamiento de Madrid con motivo de su enlace.

“Mi ‘Música para una boda’ es una melodía para una historia de amor muy especial”, explica Nacho Cano, que ha echado mano de “lo solemne, lo romántico y lo emotivo” para trabajar en esta pieza, que ha tenido lista en cosa de un mes. 64 profesores de la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Wolfang Izquierdo, han sido los encargados de estrenarla ante un público en el que sobresalían los futuros esposos.

La sinfonía, de unos nueve minutos de duración, es una melodía que se va repitiendo encadenadamente y sobre la que se van introduciendo variaciones. Los instrumentos de cuerda y metal se encargan de mantener un ritmo en el que, en ocasiones, destaca la percusión y, en otros, unos nostálgicos solos de piano.

A mí me ha gustado muchísimo, repetían los enormes ojos de Letizia abiertos de par en par cada vez que alguien le preguntaba por el asunto. A Nacho Cano, ‘eclipsado’ por la pareja, los novios le han dicho que se han emocionado al escucharla.

Plácido Domingo, que se encontraba entre los invitados al estreno, le ha parecido “un tema de esperanza e ilusión que, al mismo tiempo, tiene solemnidad”. A Miguel Bosé, también en el sarao, la música le ha sonado “muy Nacho Cano”, aunque nada tenga que ver con aquel ‘Maquíllate’ de Mecano, por ejemplo.