Nacho Cano compone ‘Sinfonía para una boda’ para el Príncipe

La pieza, de nueve minutos, la ha encargado el Ayuntamiento, y será presentada el 10 de mayo, con 64 miembros de la sinfónica del Real

Cuando, en la década de los 80, Nacho Cano se subía a un escenario con Ana Torroja y su hermano José María, el Príncipe de Asturias entraba en la adolescencia y Letizia Ortiz Rocasolano apenas era una niña.

Este músico inagotable, capaz de manejar un enjambre de teclados, compone ahora una pieza de nueve minutos que, bajo el título de Sinfonía para una boda, el Ayuntamiento de Madrid regalará al Heredero y a la próxima Princesa de Asturias.

Tres semanas antes del enlace, se perfilan los últimos preparativos para engalanar la ciudad, pero los encargados de coordinar todos los actos desde la Casa de la Villa no sueltan prenda ni sobre la ornamentación de las calles de la capital ni sobre la programación.Se guardan en secreto y se elude cualquier pregunta al respecto.Lo mismo ha ocurrido en este caso.

En las últimas semanas, se han sucedido las reuniones entre la Casa Real y el Ayuntamiento para, por ejemplo, decidir la ubicación de las distintas plataformas en las que se situará a los medios de comunicación y desde las que tomarán imágenes exteriores de la Catedral de la Almudena y del Palacio Real.

El primer acto de una boda que venderá Madrid al mundo entero tendrá lugar el 10 de mayo. Ese día, se montará en las proximidades de la sede del Ayuntamiento una carpa con capacidad para más de 200 personas, ante las que se estrenará la sinfonía de Nacho Cano.

Se espera que entre los invitados estén los protagonistas: el Príncipe y Letizia Ortiz Rocasolano, aunque todavía no se ha confirmado su asistencia.

Nacho Cano no estará solo en un escenario que se ha diseñado especialmente para la ocasión. Convertir las partituras en música requiere la participación de 64 profesionales de la Orquesta Sinfónica del Teatro Real. “Sinfonía para una boda” incluye además un solo de piano electrónico y guitarra interpretado por Nacho. Algunas pruebas se han grabado ya en Londres.

Los músicos de la Sinfónica, viento y cuerda, ya ensayan la sinfonía, para asistir luego a tres ensayos generales que podrían celebrarse los días 7, 8 y 9 de mayo.

En la planificación de esta presentación-regalo se ha tenido en cuenta el calendario del Teatro Real, para no interrumpir ninguna de las representaciones que cada noche se ponen en escena.Por eso, las pruebas se ultimarán el fin de semana previo al estreno en público de una de las melodías de la Boda Real.

La puesta de largo de la sinfonía no será una prueba de fuego solamente para su autor. Dentro de la carpa color crema, la orquesta se repartirá sobre una tarima de 75 centímetros de altura. Nueve minutos después de los primeros compases, la música de Nacho Cano será casi mundialmente conocida y la última nota marcará el inicio de un camino que concluirá el 22 de mayo en la Catedral de la Almudena.